En Cos, una de las islas del Dodecaneso griego, aún resiste el árbol que, según la leyenda, cobijó a Hipócrates, el primer médico. Hay en los mares de Grecia costas bajas y escarpadas, mar turquesa, transparente y de un azul que los poetas comparaban con el vino. Tantas y tan bellas son las islas griegas, que cada una se aferra a un rasgo propio y lo explota al máximo para captar visitantes. En el Egeo, Cos no tuvo dificultad para elegir su título: cuna de Hipócrates, es el lugar donde tuvo origen la medicina.
Cuenta la tradición -la historia nunca del todo comprobada- que, después de visitar otras tierras, el primero de los médicos volvió a la isla del sudeste de Grecia para desarrollar su ciencia. Por esa razón, al menos dos de las escalas más populares del circuito turístico están relacionadas con él. Una es el templo dórico construido en el siglo II a.C. y consagrado a Asclepio, el dios de la medicina. El otro hito de Cos es el árbol con un tronco de doce metros de circunferencia -para algunos, el más antiguo de Europa-, a la sombra del cual se dice que Hipócrates enseñaba a sus discípulos los secretos de su arte. Nadie afirma la autenticidad del dato, pero quién va a cuestionar un detalle tan pintoresco.

Vista de la ciudad de Cos
Cos -cuarenta kilómetros de largo y ocho de ancho, segunda en tamaño de las islas del Dodecanesono tiene la gran infraestructura de la cercana Rodas, pero sí los servicios necesarios- hoteles de todas las categorías, restaurantes, vida nocturna- para quedarse un par de días y explorar el terreno. Más allá del casco antiguo- ubicado en la capital de la isla, frente a una bahía-, la ciudad es moderna, con edificios, grandes hoteles y avenidas con palmeras. La mayoría de los lugares históricos y de interés turístico están dentro de la ciudad y en sus alrededores, de modo que pueden ser alcanzados a pie o en bicicleta, un transporte popular.
[Seguir leyendo...]






Últimos comentarios en Rutas y Mapas