La capital política de la Confederación Helvética es muy famosa por su arquitectura medieval tan pintoresca. A diferencia de ciudades como Ginebra o Zurich, Berna no se reconoce como un lugar fundamental de la cultura en Suiza. Esto se explica, en parte, por los pocos museos de interés internacional presentes en la ciudad.
Sin embargo, Berna puede presumir del nacimiento de los más grandes artistas del siglo XX: Paul Klee. Fue, con Kandinsky, uno de los miembros más prominentes del grupo “Der Blaue Reiter“, el Jinete Azul. Hasta 2004, la gran mayoría de obras de Paul Klee eran visibles en el Museo de Bellas Artes. En junio de 2005, la ciudad de Berna ha inaugurado un edificio a la altura del talento del artista: el centro Paul Klee. Se trata de un museo y centro de investigación dedicado exclusivamente a la vida y obra de Paul Klee.
Otras figuras reconocidas internacionalmente están también presentes en Berna (o han pasado algún tiempo), como Ferdinand Hodler y Albert Einstein. Pero su presencia no afecta a la creación de espacios culturales.
A pesar de esto, la ciudad de Berna tiene algunos museos muy interesantes y únicos en Suiza. Por ejemplo, es posible visitar la Colección Suiza del Teatro, el Museo de la Comunicación o el Museo de los Alpes. Los tres muy diferentes, que se distinguen por su enfoque original y atípico a la hora de tratar el arte. Sin duda, se trata de toda una oportunidad para considerar una nueva forma de visitar un centro cultural.

